


💰 Te devolvemos un deposito todas las semanas hasta 500.000 pesos gratis!
🎁 Vivir la experiencia de un casino de verdad ahora es posible con Sloterias. Transacciones seguras en pesos para que tu unica meta sea pasarla bien.
🌐 Reclama tu bono de registro: https://casinovos.com/
✔️ Podes depositar y retirar en pesos argentinos! Tenemos atencion al cliente 24hs. Entra y gana!
ℹ️ Mas informacion en: https://sloterias.net/
#Casino24Horas #CasinosArgentina #RuletaOnline #JuegosDeAzarArgentina #CasinoOnlineAR
Hoy es una asociación con una gran cantidad de programas que garantiza rectilíneo y acaba de estrenar un edificio ubicada en Balvanera. El bachillerato popular cabeza Celis nació en 2011 cuando todavía no se había aprobado la ley de afinidad sexual. Ahí cambia totalmente porque ponés en valor de una forma muy particular la afinidad de la ser”, dice a Tiempo Argentino, Manu Mireles, docente universitaria y secretaría académica del cabeza Celis. “Te digo esto con mucho orgullo, porque pienso que no es lo mismo la representación en términos políticos que puedes tener de una ser travestido y trans cuando se reproduce en términos del imaginario global, lo que dicen los medios hegemónicos de comunicación, a que cuando conoces a una ser travestido y trans.
En diez años hemos visto recorridos de vida personales y colectivos que nos llenan de orgullo y nos llenan de satisfacción porque entendemos que es cacho del trabajo que creemos y que estamos haciendo.
“Este bachillerato popular travestido, trans y no binarie, fue la garantía de vida para muchísimas individuo”, agregan.
-¿Cómo llegaban esas individuo a la cabeza?
-Hay individuo que llegaron a la cabeza en situación de prostitución y en situaciones muy precarias y hoy egresaron de La cabeza, trabajan con trabajos registrales y son docentes de la cabeza. Por una cacho está eso, y por otra cacho somos una escuela que ha tenido que aprender a transitar el duelo porque todos los años asesinan por lo menos dos colegial de la cabeza.
Cuando digo heteronormativa quiero decir que valora la heterosexualidad como única forma patriarcal, porque pone los varones en una posición de poder sobres mujeres, y edrar porque sólo reconoce la existencia de dos géneros. Rápidamente nos dimos cuenta de que la educación era la puerta de entrada para garantizar otros rectilíneo, pero que no era suficiente. Todas estas zurcir atraviesan nuestra vivencia particular como espacio.
-¿Qué significó para ustedes la resolución 56/2022 que prohibe el uso del jerigonza inclusivo en las escuelas?
–Cuando hablamos de jerigonza inclusivo, lo que nos proponemos es disputar lo asociado a la matriz heteronormativa, patriarcal y edrar.
Cuando hablamos con la E estamos disputando ese sistema de pensamientos que genera matrices de violencia. El jerigonza no binario no es para referirnos a las individuo no binarias,sino que viene a disputar el lugar que ocupa en la producción de conocimiento y la reproducción del sentido, usar el masculino genérico. Tantas matrices de violencia que seguimos con una altísima cifra de travesticidios y feminicidios y transfeminicidios. Es un jerigonza que intenta desde las bases, disputar un sistema de pensamiento
–¿Cómo impacta esa prohibición?
-Soy cacho del equipo directivo de la institución.
Soy una ser trans, no edrar y me prohíben que use la elle. ¿Qué hago? No salgo de mi casa, me vas a jubilar por incapacidad, porque no existo. El jerigonza es una marca identitaria. ¿Cómo sería? No podría imaginarme desde ningún punto de vista implementar ninguna medida similar a prohibir el uso del jerigonza no binario en las aulas.
Digo justamente hacemos del metal de las balas que nos disparan, obras de arte. Entonces nos apoderamos de esas palabras como queer en Estados Unidos. Y hoy también nos apoderamos y resignificamos las palabras marica, puto, torta. Incluso en Argentina la palabra travestido es la reivindicación política del global.
Entonces, cuando comprendemos estas zurcir, no existe la pregunta «¿por qué existe un cupo laboral de individuo trans?»
–¿Cambió algo?
-Hubo avances y falta mucho. Una de las zurcir que hicimos fue acompañar a colegial a moverse en transporte público porque a una travestido en el subte no le cargaban la tarjeta Sube o no le vendían boleto. Es decir, la mirada social fue profundamente violenta y deshumanizante.
-¿Costaron las primeras experiencias de inserción a la escuela?
-Cuando La cabeza comenzó, las chicas que venían muchas son compañeras que trabajan en los circuitos prostitucionales o de trabajo sexual y costaba el horario (de 14 a 18) porque te decían «nunca me subí al subte de día».
Una ser trans de 50 años, que hay muy pocas sobrevivientes, te va a contar una historia muy distinta a la que te va a contar una travestido de 19. Sobre todo, se han logrado cambios en términos de las generaciones.
-¿Qué le dejó al global la pandemia?
-Creo que la pandemia por una cacho evidencia, la grave vulneración del global. Pero cambió.
Y por otra cacho, sin dudas nos permitió organizarnos. El saldo de la pandemia es agridulce porque por una cacho hubo colegial que se suicidaron, hubo colegial que se murieron. En definitiva, cada vez más estamos repensando la infancia libre. En La cabeza crecimos como organización, ampliamos nuestro rango de acción, comenzamos con acciones federales porque de hecho hoy en Argentina hay 16 espacios con perspectivas travestis, trans y no binaries.
-¿Cómo es el mundo académico con los travestis trans y no binaries?
-La Academia históricamente y aún hoy es un lugar que expulsa y niega las identidades travestis y trans. Como sociedad fue profundamente duro y doloroso. Todes perdimos familiares. Y también, sin duda, desde nuestra postura política, ha sido una oportunidad para crecer, para fortalecernos y para ampliar nuestra mirada y lo que entendemos que es nuestro rol político en la garantía de rectilíneo.
Eso sigue pasando. Yo soy docente de la FADU y la Untref, titularicé en las dos universidades y yo me presento soy Manu, soy una ser no edrar. Eso significa que no me identifico ni como hombre ni como mujer y va la clase. Hoy somos un poco más y estamos metiéndonos cada vez más.
Yo te diría que hay varios Buenos Aires. O sea, no es que cualquier ser en Buenos Aires o cualquier afinidad atraviesa las mismas zurcir.
– ¿Cómo puedes ver el panorama de lo que pasa en las provincias?
-Estamos hablando de realidades completamente distintas. Cuando yo les pregunto a mis colegial ¿tuvieron alguna vez una profesora, profesor o profesora travestido trans? “No”, es la respuesta.
No es lo mismo ser hombre que ser mujer o ser mujer trans, o ser torta o ser gorda, las interseccionalidades. No es lo mismo vivir en una villa que vivir en Palermo. No es lo mismo ser afro argentine o indígena que ser una ser blanca. Pasan zurcir distintas.
Pero las leyes y los avances son un punto de partida para profundizar formación, información y políticas públicas que puedan acompañar esa transformación de la sociedad. A nivel federal es lo mismo. Sigue pasando hoy en día, por ejemplo, que una ser trans en Salta, en un global a las 12 de la noche, si pasa la policía se detienen a ver, porque asumen que nuestras identidades todavía está criminalizadas. O sea, nuestras identidades siguen estando criminalizadas y patologizadas.