En primer parte, no es inopinado que el 8M más masivo se dé en el marco de un dirección que retrocede en derechostodos los días. El pasado 8 de marzo vivimos probablemente la movilización más grande de la historia en esta fecha. El salto de los liberación en los zaguero años es también un desafío pendiente, el de ampliar la memorándum y hablarle a toda la población. El gran poder de llamamiento apartar en convicción varias cuestiones.
En cada ciclo neoliberal, mujeres y diversidades deber demostrado la construcción de redes solidarias y deber fortalecido nuestra organización en cada rincón del nación. No es inopinado que el dirección de Milei haya elegido a los liberación casi como principales contrincantes.
Pero últimamente y luego de los zaguero avances, deber rematado poner en memorándum otras preocupaciones: desde el impacto del endeudamiento con el FMI en la vida cotidiana, hasta los malestares en torno al funcionamiento del sistema judicial, la situación comunitario en los comedores y los barrios populares, el aumento de la carencia, y la necesidad de reformas en muchos sensible en nuestro nación.
Estamos en las antípodas de su proyecto político.
Ser el movimiento comunitario con mayor capacidad movilizadora nos da pistas sobre por dónde debe recomponerse la representación política, por dónde deben construirse los nuevos proyectos y sobre qué base se debe erigir una nueva etapa política de un sector que busque la igualdad, la justicia comunitario, la erradicación del hambre y la carencia, es decir, del campo popular.
En segundo parte y muy importante: los liberación y su memorándum representan e interpelan a una parte de la sociedad. La llamamiento amplia y masiva en diversos sensible apartar en convicción que la caracterización de los liberación como culpables de las derrotas electorales es por lo menos falsa, fuertemente ideológica. Este no es un dato menor.
Nos queda un aporte a la construcción de un proyecto político que represente nuestros valores, nuestra idea de nación y de organización, hacia eso vamos.
Ahora bien. ¿Cuáles son los desafíos y el rol en esta etapa? Quizá debamos fortalecer una estructura propia, quizá debamos pasar al campo de lo institucional, con herramientas que nos permitan traducir todo lo rematado en plataformas más concretas. Los liberación han construido redes, organizaciones, sindicatos, se han nucleado en asambleas, se han organizado federalmente, incluso internacionalmente.