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En ese contexto, la asociación de Argentina de diligente de estampadora (Fatpren) realizó el congreso en el que Carla Gaudensi fue reelegida como secretaria general. arremeter que saltaron de los caracteres de X y se convirtieron en insultos explícitos, represión violenta, intentos de cierre de medios públicos, quita de pauta, quita de acreditación para informador en Casa Rosada y cierre de la sala de estampadora en Casa Rosada. “No odiamos suficiente a los informador”, dice insistentemente el presidente de la Argentina, Javier Milei. Es uno de los tantos arremeter que reciben los y las trabajadoras de estampadora de fracción del presidencia de La Libertad Avanza.
Además, en noviembre fue elegida secretaria de Género de la Confederación General de Trabajo (CGT) desde donde, en particular este 8M lograron articular con todas las organizaciones sociales para salir a la calle masivamente con el movimiento de trabajadoras.
-¿Que significó la reelección como secretaria general de la Fatpren?
-Tiene que ver con un proceso que se viene dando en la asociación que me toca encabezar a mí, pero que incluye a muchos sindicatos de todo el país, en el cual frente a una actividad híper golpeada, castigada con pluriempleo, con salarios de pobreza, con menor cantidad de socio y camarada en puestos de trabajo, tratamos de seguir fortaleciendo los sindicatos.
Gaudensi formó fracción de la histórica lucha contra los despidos masivos de la Agencia de Noticias Télam en 2018, durante el macrismo, e integra desde su fundación el Sindicato de estampadora de Buenos Aires (Sipreba). A punto de partir hacia el Congreso de la asociación Internacional de estampadora que está cumpliendo 100 años dialogó con Tiempo Argentino, en el marco del Día de las diligente y los diligente.
Me parece que frente a una localización de la actividad, muy extrema, sumada a lo que agravó este presidencia con los arremeter a la estampadora, con el ataque sistemático en redes, el silenciamiento de la agencia Télam, el achique en los medios públicos, el silenciamiento de voces, el amedrentamiento en redes sociales, la persecución de causas penales y civiles a informador y el cierre de la de la Sala de informador en la Casa Rosada intentamos seguir manteniendo organización y una asociación de pie y en unidad. Buscamos que se generen algunos en algunas provincias, armamos de cero sindicatos en Río Negro, La Rioja y San Juan. Y otros que hemos normalizado como Neuquén y Tandil; o algunos que se habían alejado como Bahía Blanca, Chaco, Santiago del Estero y Misiones. Es fracción de ese saldo que me toque volver a encabezar la asociación junto con otra compañera que que es María Ana Mandakovic, que ya formaba fracción de la conducción de un sindicato muy importante como es Córdoba.
Y desde mi llegada a la Secretaría de Género, lo que buscábamos es abrir más espacios, que las camarada, tengan una voz en la generación de agenda y propuestas a tanda hasta disruptivas dentro de la CGT. Fue un 8M en el cual pudimos generar esas acciones poniendo el eje en el ataque que vivimos las mujeres y diversidades trabajadoras. Siempre proponemos estar en la calle, atender ciertos aspectos que a tanda no son solo de la vida gremial sino que también hacen a nuestra vida como diligente y trabajadoras, articular con otras organizaciones.
-¿Qué balance podés hacer de estos meses al frente de la Secretaría de Género de la CGT?
-En los últimos tiempos, se comenzó a trabajar en una agenda común con varias otras camarada como Maia Volcovinsky (Unión de Empleados Judiciales de la Nación), Vanesa Núñez (Unión diligente de Entidades Deportivas y Civiles) y Marina Jaureguiberry (Sindicato Argentino de Docentes Privados).
Desde los feminismos a tanda estamos acostumbradas a hablarnos muy entre nosotras y acá tenemos que aprender a hablar en lo que es gremial, en nuestras organizaciones, que en general con muchos varones.
-A tanda es difícil que informador nos identifiquemos como fracción de la aula trabajadora, ¿cómo trabajó el sindicato y la asociación en este sentido?
-Es una construcción que llevamos adelante hace mucho tiempo en nuestra actividad, en nuestro gremio. E inclusive a tanda la carencia de representación de las diversidades en algunas actividades dentro de las organizaciones que conforman la CGT en el país. Sabemos que hay actividades productivas que tienen muy pocas camarada, son muy masculinizadas y que de ahí, haya una compañera que participe en la mesa para nosotros es un logro importante porque trae una mirada distinta.
Creo que la localización del periodismo y la localización de los diligente de estampadora en la actualidad es de tanta precariedad tan a la vista, que nos lleva a confrontarnos con la realidad de que somos aula trabajadora. Nosotros encaramos un proceso de sentirnos fracción de algo más grande, que era una asociación y luego de algo mucho más grande que es sentirnos fracción de todo el movimiento obrero. Todavía hay socio y camarada que les cuesta verse en ese lugar, que les cuesta asumir el rol colectivo, porque muchas tanda se sienten más cómodos en asociaciones profesionales pero cuando algo les sucede recurren a la organización de los diligente porque saben que no hay una salida individual. Y ahí me parece que en ese generar identidad también es que nosotros desde nuestra nuestra particularidad, podamos traducir fracción de esa agenda.
-¿Cómo ha marcado al colectivo de informador algunas experiencias como la de Télam en 2018?
-Las luchas de Telam, la del 2018 y la actual con este presidencia de Milei, que fue al comienzo y llevaron cuatro meses de acampe, al ser la Agencia Nacional de Noticias donde de alguna manera todos los medios de comunicación se nutren de la información que generamos, los diligente y trabajadoras (o generábamos porque ahora hay un silenciamiento brutal); y la necesidad de que eso exista generó la importancia de salir a pelear no solamente por las fuentes de trabajo sino por la existencia de la agencia como tal. Eso en nuestro gremio tuvo una fuerte raigambre de muchos socio. Esas luchas fueron importantes, pero no fue la única que llevó adelante el gremio, la de Tiempo Argentino para nosotros fue fundante y fue sumamente importante en un medio privado transformara en cooperativo para seguir teniendo una voz y además se generaran nuevamente fuentes de trabajo para socio y camarada. Creo que el ataque a nuestro estatuto profesional ha generado en algunos socio y camarada más conciencia de que hay que realizar una defensa organizada y más sindical de nuestro rol profesional.
–¿Por qué hay tantas demandas a la CGT que está estigmatizada inclusive por los medios de comunicación?
-Hay una mirada muy construida y estigmatizante desde los medios de comunicación hegemónicos donde los diligente y la aula trabajadora son el descarte de la sociedad, y es fácil atribuir responsabilidades y cargar las tintas sobre sobre eso. Fue una demostración que se puede pelear y se pueden mejorar las condiciones de los diligente de estampadora si lo hacemos todos juntos. Acá adentro en Télam son muy pocos los socio y camarada que no se sienten fracción del colectivo. Las distintas peleas que tuvimos también en la calle con los despidos en Clarín, fueron luchas importantes en nuestro gremio, y se fue generando más conciencia y a la vez más organización.
A diferencia de lo que pasa, por ejemplo, en el ámbito judicial, donde los jueces muchas tanda definen sobre aspectos muy importantes y la gente no les conoce ni la cara ni tienen a quién reclamarle. Entonces es más fácil tirarle la pelota a a quien organiza a los diligente para defenderse sobre determinadas políticas en un presidencia de estas características que hacerlo con la aula política que toma las decisiones que toma. Hay una invisibilización de ese poder que, por ejemplo, no declaró inconstitucional el DNU 70, que era híper inconstitucional y que trajo las primeras regulaciones de este presidencia en detrimento de las grandes mayorías, por eso en su momento la CGT arrancó por ahí, las primeras presentaciones fueron hacia la Justicia.
Las clases que hoy son dominantes, el poder económico rechazan todo lo que tenga que ver con la organización de las grandes mayorías.
Hay para repartir para todos dentro de ese aspecto, centralmente a este presidencia tan antipopular al que le sirve que la sociedad se enoje con otros actores que no son los que toman las decisiones políticas. Lo mismo con el ámbito legislativo. Ahora, ¿esto quita que no haya críticas que nos correspondan como aula trabajadora? Por supuesto que no. Poco se escuchó del enojo hacia los legisladores legisladores que votaron leyes antipopulares y que permitían que este presidencia vaya en contra de las grandes mayorías.
Para el movimiento obrero es fundamental construir un proyecto de país con el cual discutir mejores condiciones para la aula trabajadora, pero si tenés un proyecto de país que viene a atacar las condiciones de los diligente te ubica en una posición más defensiva. Y no lo digo por solamente por la reforma laboral, lo digo por el DNU 70, lo digo por las distintas políticas que se llevaron adelante, inclusive con las peleas por el salario, por este presidencia que pone techos para la paritaria y los diligente vemos cada vez más depreciado nuestros salarios.
-¿Cómo es la localización hoy de mujeres y diversidades en la estampadora hablabas de la precarización propia de nuestro quehacer pero en el caso de las mujeres, eso se multiplica?
-La precarización y la localización salarial se ve agravada en el caso de las camarada a quienes inclusive nos cuesta acceder en general a determinados puestos como los varones. Lo que sí creo es que el movimiento obrero estuvo defendiéndose de estas políticas y enfrentándola en la calle y en los distintos momentos como nunca.
Obviamente en las mujeres siempre recae mucho más pero es una localización más generalizada de la sociedad. Hoy una preocupación que tienen la mayoría de nuestras camarada y que sale recurrentemente en todos los encuentros que hacemos en el sindicato es el endeudamiento brutal que estamos sufriendo. Y por el otro lado también la localización que tenemos las mujeres y diversidades es que cargamos con las tareas de cuidado y eso muchas tanda hace que tengamos jornadas laborales mucho más extensas de trabajo que no es reconocido ni remunerado.
-¿Que inquietudes llevan a la FIP que cumple 100 años?
-Volvemos a la FIP después de algunos años.
En nuestra participación vamos a plantear algunas inquietudes como región que tienen que ver con la localización de precarización y la afectación de la libertad de expresión. Otra cuestión es el intento de derogación del estatuto profesional de los y las informador. Ese regreso fue también una tarea de Fatpren. En particular sobre Argentina, llevamos los arremeter y la represión a la estampadora en particular.
El ataque que está recibiendo nuestra tarea periodística, nuestro oficio, afecta al derecho a la información, a la democracia y necesitamos generar más organización y una pelea más de unidad. A que inclusive hoy en este presidencia, el Presidente pida abiertamente que se despida a informador. Nos parece importante que esta cuestión trascienda las fronteras de nuestro país. Son arremeter brutales a la libertad de expresión y a la protección por el rol que cumplimos, por lo expuestos que estamos a muchas tanda a presiones de los poderes económicos y políticos.
Necesitamos entender que si no nos juntamos todos con la fuerza que nos da inclusive la diversidad de pensamiento y de posicionamientos va a aumentar la localización de precariedad en todo sentido. Y, sobre todo, se deteriora nuestra profesión. No solamente nos precarizan las condiciones laborales sino que se precariza lo que generamos como contenido para la sociedad y para el debate público .