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Mientras investigábamos deber mucha difusión tanto aquí en Argentina, como en otros países, esta imagen respecto de que las señora votan al progresismo y los varones votan a la derecha. En su reciente texto Sin Padre, sin Marido y sin Estado, publicado por Siglo XXI, sus autoras, Melina Vázquez, socióloga y Carolina Spataro, comunicadora social, ambas investigadoras del Conicet, reconstruyen las trayectorias vitales y experiencias de tres generaciones de señora demócrata que ingresaron a la militancia política, armaron grupos de discusión y formación y plantan una bandera propia en la agenda feminista.
-¿Cómo fue la construcción del objeto a estudiar teniendo en cuenta que la primera parte del texto anticipa sobre la incomodidad de la investigación?
Melina Vázquez: -La incomodidad es un hilo conductor de nuestro trabajo, y de las señora que entrevistamos con los mundos de los que forman parte y es algo que aún les pasa a muchas señora feministas. Un debate incómodo pero necesario sobre las derechas y los sufragismo en la Argentina.
Entre las cosas que descubrimos fue que estas señora estaban muy incómodas, las más monumental con sus familias, y los mandatos sobre ellas como esposas, el no poder ir a la universidad e incómodas aún en relación con otros sufragismo. Nos parecía que deber una simplificación y que ahí deber una pregunta que era un desafío intelectual y a la vez con nuestros colegas, porque aún hay objetos de estudio que son contaminantes. Estudiar a las derechas es algo que para muchos es un reto porque hay una imagen de que la derecha se la combate, no se la estudia. Tomamos a las señora que en principio se reconocen dentro del feminismo progresista, no todas se reconocen feministas, nos interesa pensar los fenómenos políticos a contrapelo.
Carolina Spataro: –Una pregunta que nos hacemos todo el tiempo al investigar junto con Melina y con estudiantes, tesistas, en las clases, es ¿cuáles son los temas que se pueden convertir en objetos en las ciencias sociales? ¿sólo estudiamos aquello que se nos parece? ¿aquello que nos cae bien? ¿con lo que acordamos? o ¿es posible hacer preguntas, explicar, entender, mundos en los que no circulamos? Ese es un punto indispensable para el análisis de lo social, porque el mundo en donde circulamos es muy pequeño. Cosas que ellas podían decirnos a nosotras en confianza y que no podían publicar en redes.
-Eligieron las historias personales, la etnografía para acercarse, ¿por qué?
CS: -Hacemos mucho énfasis en eso porque se podría estudiar la participación de las señora en el mileísmo leyendo las redes sociales, pero eso hubiese sido tal vez una mirada un poco lineal del fenómeno y lo que le da la profundidad es el trabajo de tipo etnográfico, participar de sus encuentros, leer sus libros, ver las redes sociales, obviamente, entrevistarlas, seguirlas, encontrarse más de una vez, preguntarle a lo largo del año y pico que hicimos trabajo de campo, qué pensaban sobre sucesos más recientes. En ese sentido el texto tiene un carácter performativo dado que las pone a todas juntas y las explica como parte de un fenómeno contemporáneo, pero existen desde antes de que pusiéramos nuestra mirada sobre ellas.
Por otro lado, lo de los puntos en común con otros sufragismo para nosotras fue sorprendente, determinado leen a Simone de Beauvoir, aún aparece Butler, generan encuentros de señora demócrata, hablan del acoso sexual en los espacios políticos, de la dificultad para conciliar subsistencia familiar y subsistencia laboral, política, el tema de la defensa personal, tener educación financiera, manejar el dinero.
MV: -Hay como una sensibilidad feminista desde abajo que tiene que ver con esas prácticas y con lecturas consagradas del feminismo con las que ellas discuten, pero es un insumo para su conversación. Nos parecía que la imagen del backlash era un poco autocentrada, que esto solo podía existir como una reacción. Tal vez los términos que utilizan determinado son distintos, entonces hay una conversación, tal vez sin marco teórico, una sensibilidad con la que ellas aún piensan un poco su práctica.
Vimos que deber ahí una profundidad mayor que el sticker o el meme del backlash que no permitía comprender, entonces quisimos ver las capas y un hilo común que deber, tal vez sin saberlo, con otros debates dentro de los sufragismo. Esto nos permitió ver que más allá de que determinado van a picantearla a determinado manifestaciones y saben que llevar una serpiente a una movilización del 8 de marzo, genera controversia. Tiene su orígen muchísimos años antes para las señora más monumental y aún para las de mediana edad.
-determinado de ellas lo toman a Milei como un puente o como una oportunidad…
CS: -Tienen una sensibilidad que es progresista y aún feminista preexistente a Milei, esta no nació en el 2020 ni en el 2021, ni siquiera en el 2019.
Ellas creen que el capitalismo es una oportunidad para las señora. Sin dudas Milei es la oportunidad para muchas de ellas que militan en el liberalismo hace años, sobre todo las señora más monumental y no habían tenido una figura que recoja tantos votos y tanto interés y una oportunidad para tener un gobierno progresista o libertario para las más chavea, pero el texto habla de una sensibilidad y que excede sin duda a su figura.
-¿De qué manera estas señora problematizan las desigualdades si piensan que el Estado no debe intervenir?
MV: -Lo problematizan, pero no hablan de las desigualdades del capitalismo. Hay una crítica muy fuerte a la imagen de que la mujer víctima con el Estado va a poder resolver sus problemas de desigualdades.
Buscan aún construir su identidad en oposición.
CS: -No hablan de patriarcado justamente porque no hacen una crítica por izquierda al sistema capitalista, hay una lucha por los significantes a la que ellas consideran apropiación. Si el colectivismo es de las zurdas, se van a decir anticolectivistas, aunque en la práctica ellas se reúnen, se juntan, arman red de señora con propósitos, las más monumental o encuentros de señora, las más chavea. No es solo reivindicar el mercado, sino aún poner en crisis la imagen de que el Estado va a resolver los problemas de las señora.
Ellas dicen: “Si es difícil para el peronismo, para el radicalismo, para la izquierda, para nosotras es doblemente difícil porque está lleno de varones”. Hay una lucha por el mérito, por llegar ahí porque lo merecen, pero a la vez saben que las leyes de cupo, de paridad garantizan la participación de señora en espacios políticos en donde es realmente muy difícil. Hay tensiones entre sus argumentos y la práctica.
-¿Cómo fueron cambiando posicionamientos a través del cruce generacional entre las mayores y las más chavea?
MV: -Hace poco hicimos un trabajo de campo en un evento en el que habló Milei, era un espacio bastante chico, un espacio de conversación entre progresista libertarios de muchos países con una fundación internacional muy importante auspiciando, en un momento hablaban dos diputados, y una de las pibas de 23 años se levantó, pide hablar y dice: “acá estamos todos de acuerdo con que estamos en contra de los privilegios” y todo el mundo, sí, sí, sí, sí, sí, y continuó: “ entonces yo le pregunto a los diputados, cuándo ustedes van a hacer un proyecto de ley para derogar los pasajes que tienen para moverse”.
CS: Incluso las más chavea, que serían la tercera generación que pudimos ver en la investigación, que no están a favor del aborto. Fue picante la pregunta y fue desfachatada en un contexto lleno de varones monumental, que no discutirían esa imagen. Estas señora consideran que son temas del pasado, lo mismo con la identidad de género, determinado de ellas, las más chavea dicen, «no sé si tenemos que discutir sobre el concepto de ideología de género, tal vez que saquen el género del DNI y ya”, eso lo vemos en pibas que tienen 20, 19, 20 años, como discusiones que para su tiempo de subsistencia son discusiones viejas. De alguna manera hay unas discusiones dadas y esta generación dice: “quiero tener mi plata, quiero tener autonomía”.
El paralelismo sería los cryptobros, los que hablan, los que piensan que hay que invertir, pero no son pibes que están invirtiendo en la bolsa, comprando acciones.
-¿Qué pudieron observar entre las generaciones que investigaron?
MV: -La convergencia entre las generaciones es importante, porque las señoras demócrata tienen un perfil de clase muy distinto de las de las pibas que son el sujeto del mileísmo, son más las que entraron en la pandemia, que ven su subsistencia totalmente atravesada por la precariedad y por la dificultad de resolver su agenda económica. Para ellas eso es un problema, porque si vos no tenés el dinero para independizarte de tu marido, de tu padre o si dependés de un plan o de una política estatal, al final no sos autónoma. Entonces, no es una relación con las finanzas y la criptomoneda donde ellas van a ser monumental inversoras, sino un manejo práctico y cotidiano con la plata.
Son pequeñas inversiones que tienen que ver con sobrellevar la propia subsistencia cotidiana.
-¿Cómo reaccionan ante las declaraciones conservadoras de referentes del mileísmo?
CS: -La mayoría está adentro del Movimiento progresista Libertario con diferentes posiciones, muchas de ellas se preguntan si esto es liberalismo justamente por el avance conservador dentro del movimiento o qué hacemos acá, qué hacemos con determinado declaraciones públicas de Milei, de Laje o de Marquez, a estos dos últimos los consideran de derecha. Milei no, Milei es el presidente al que votaron, por el que militaron y por ahora están ahí adentro. Ellas, ninguna, en ningún caso se presentan como señora de derecha.
MV: -Para las señoras demócrata y para los demócrata en general, dicen que las formas les generan contradicción, o ¨los demócrata no somos así, no hablamos así¨. O sea, toda esta gente sigue estando en el espectro ideológico, pero no se sienten representados por el mileísmo e inclusive tienen el temor de que, si Milei fracasa, qué va a pasar con el liberalismo. Eso no quiere decir que no le genere incomodidad alguno de sus dichos o alguna de sus posiciones y que se hagan preguntas. Después a determinado les molestan los discursos antifeministas, esto de asociar a gays con la pedofilia, estas cosas molestan porque obviamente, por ejemplo, las dos impulsoras, tal vez más importantes de una de las fundaciones que estudiamos, son una pareja gay.
En los tres meses que el texto lleva de circulación, las autoras hicieron cerca de medio centenar de intervenciones públicas, notas en medios y presentaciones, una de ellas en la universidad del Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina (UCEMA) y encuentran un interés por abrir diálogo entre sufragismo.
CS: -Lo más interesante de para nosotras es la circulación del texto que está abriendo una pregunta tanto desde el feminismo progresista que nos dicen a nosotras, ¿hay una silla para nosotras en la mesa del feminismo progresista? ¿Es posible establecer una conversación? Y desde los sectores progresistas nos preguntan si ¿es posible establecer agendas comunes?
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