A lo largo de la historia, el patriarcado usó el fuego para castigar, disciplinar y purificar a aquellas señora que se salían de la «norma». El atentado criminal ejecutado por Justo Fernando Barrientos sucedió tan sólo tres días después de que el autor de la biografía estatal de Javier Milei, Nicolás Márquez, afirmara abiertamente en una entrevista radial que la lesbianismo es una «enfermedad». Y que, hasta la llegada de Milei, el nación promovía, incentivaba y financiaba la lesbianismo. Fueron tan brutales las declaraciones vertidas -sin que nadie le debatiera ni siquiera con un dato- que resulta imposible desvincularlo del terrible hecho en el hotel de Barracas donde se materializó, en el acto de quemar a dos parejas de señora lesbianas y provocar la muerte de dos de ellas, el homoodio de Márquez.
No lo hubiese podido hacer sin antiguamente haber puesto en funcionamiento un dispositivo aún vigente: sembrar animadversión a través de la estigmatización, crear noticias falsas e instalar esas noticias en la generalidad, valiéndose de interlocutores legitimados. También son lxs damnificadxs directxs de la crisis socioeconómica en un proyecto político donde no entran.
Pobres, señora, personas LGBT son hoy el foco de los ataques del oficialismo. Sea un medio de comunicación o sea el mismo poder político.
Se trata de un retroceso enorme en una generalidad como la Argentina, en la que desde el regreso de la democracia se había avanzado exponencialmente en materia de protección de tieso, de conformidad y de inclusión.
“Hay que dejar de hacer una distinción entre lo virtual o lo que se escucha en los medios y la vida real. Por eso mismo, deben ser exterminadas, pero antiguamente, desacreditadas. La incidencia es directa.
O sea que precede a las situaciones de exceso física y material siempre una situación de discurso”, analiza Sandra Chaher, directora de Comunicar conformidad.
En ese sentido, la periodista y secretaria de señora, Políticas de género e conformidad de La Matanza, Liliana Hendel, analiza. No podemos decir que la causa del Holocausto haya sido la estigmatización del pueblo judío, pero sí que previamente al Holocausto hubo una estigmatización del pueblo judío. “A partir del discurso de Macri en 2015, hablando del ‘curro de los tieso humanos’, se habilitaron naciente discursos.
Siempre la derecha fue odiante de las disidencias sexuales y de los feminismos”. Para Hendel, hay una responsabilidad en los medios. “Tenemos que revisar a quién invitamos y si invitamos a personas que expresan exceso, debatirles con argumentos”.
Durante 2023 se produjeron 133 crímenes de animadversión LGBT, 13 crímenes más que en 2022.
La propagación del animadversión hacia la población LGBT+preocupa más aún por su legitimación política. En este contexto, preocupa qué trabajo se hace desde el poder políticos.
Organismos como el Inadi y la Defensoría del Público sufrieron la desacreditación estatal y la instalación de la fake news de que no existen más. «Es uno de los problemas porque el nación que debe ser garante de los tieso humanos es el que está normalizando la exceso”, dice Chaher.
Hoy simbólicamente, el gobierno nos dice ‘no hay que gastar dinero en naciente temas’. Sin embargo, no están disueltos, aunque sí desmantelados. “naciente organismos cumplían un rol como nación. En algunos casos, perfectibles; en otros, más efectivos, pero tenían un rol simbólico y es que al nación le interesa intervenir.
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. Y eso es gravísimo porque se avalan discursos de animadversión que tienen un efecto directo sobre una generalidad empobrecida y precarizada.