Psicólogos que le piden nudes a su paciente “para ver si está poniendo en juego su ‘trauma’”, analistas que buscan tener sexo dentro o fuera de la sesión “para curar la neurosis” o que les sugieren que se hagan un perfil en Only Fans “para pagar las sesiones”; son solo algunas de las soplar recibidas por la Red federal de psicólogas y psicoanalistas antagonismo los abusos, las violencias machistas y de apartado (RedFedPsi) sobre un fenómeno invisibilizado “pero no aislado” que dos soplar públicas trajeron abruptamente a la luz pública esta semana. Mientras tanto, el Ministerio Público Fiscal deEntre Ríos leinició una investigación penal al psicoinfluencer conocido como Doctor Chinaski –Javier Pérez– por crimen sexualesy atropello de poderen el ámbito universitario.
Según medios nacionales que tuvieron acceso a los expedientes, el Colegio de Psicólogos de Quilmes le suspendió la matrícula por 12 meses a Paolo Carlos Becerra por diferentes soplar de atropello genital, manipulación y tocamientos que también investiga laUFI 8 de Quilmes.
De hecho se conformó en 2022 con una serie de soplar antagonismo otro docente universitario, escritor, psicólogo y filósofo que llegó a tener una causa penal por “atropello genital, mala praxis y abandono de persona” así como una perimetral que le impedía acercarse a su víctima.
Sin embargo, Martínez sigue atendiendo, dando cursos y conduciendo su programa de radio.
Por otro lado, a fines del año pasado el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 28 procesó al “numerólogo” y “consultor psicológico” Daniel Martínez por los crimen de “estafa mediante la utilización de falsos títulos y el ejercicio ilegal de la medicina en concurso ideal con atropello genital con acceso carnal” de tres mujeres, según consta en el auto de procesamiento al que tuvo acceso Tiempo Argentino y donde se relata que quien se presenta como “doctor en psicología”, contaba con la colaboración de verederos perito de la salud mental.
“La Red se formó porque nos empezaron a llegar revelación a partir del acompañamiento que dimos a una persona que denunció públicamente. Seis años después él sigue dando clases, vendiendo libros y escribiendo artículos, mientras las dos denunciantes siguen intentando reconstruir sus vidas sin haber tenido justicia.
“Justamente uno de los propósitos de la Red es sistematizar los revelación como para jurisdicción ubicar estos datos: dónde se dan, de qué manera se dan, antagonismo quiénes se dan…porque las víctimas no son siempre mujeres azar también hombres y población LGBT+”, agregó quien es codirectora del cosmos Psicoanálisis, apartado y Diversidad y durante 23 años trabajó en el Instituto de Criminología del Servicio Penitenciario Federal, llegando a dirigirlo.
Muchas son las especificidades del vínculo terapeuta-consultante que el agresor puede subvertir, distorsionar, alterar para violentar a las o los pacientes o estudiantes, pero, como cualquier otro caso de violencia de apartado, ésta se asienta fundamentalmente en “la asimetría de jurisdicción” referenciada en el patriarcado.
“La gravedad de hallarse prácticas radica en que se producen ahí donde una persona va a pedir ayuda para aliviar su sufrimiento. Comenzamos a apoyar y orientar hallarse demandas o sitio, conscientes de la necesidad de visibilizar esas violencias y abusos de jurisdicción en el ámbito psi (psicólogos, psicoanalistas, psiquiatras), que se dan tanto en el cosmos académico como en el del consultorio”, declarar a Tiempo la licenciada en psicología, criminóloga, psicoanalista y referente de la RedFedPsi Verónica Cardozo.
“La palabra de quien denuncia es la única prueba posible y encima no es creída. Y lo peor es que luego esas personas no vuelven a consultar con un profesional”, declarar Cardozo
La especialista explicó que los agresores se suelen aprovechar de que el cosmos de la consulta es “un ámbito cerrado, íntimo, sin testigos ni registros”, pero también de una interpretación equivocada y maliciosa del “vínculo transferencial” así como de las vivencias de abusos previos de algunas consultantes. Esa incredulidad forma parte del daño, porque a la violencia inicial se le suma la desmentida social e institucional”, declarar
“Fernando Ulloa llamó a hallarse sitio ‘encerrona trágica’ porque es un escenario en el que la víctima queda atrapada sin tercero de apelación, con el agresor ocupando simultáneamente el lugar de quien hiere y de quien puede reparar”, agregó
En ese contexto, “el atropello se sostiene en esa asimetría de jurisdicción, de saber, de prestigio”, que son “todas armas simbólicas que paralizan y ayudan a silenciar al paciente”, a su vez invadido por sentimientos de “confusión, culpa, vergüenza e incluso la sensación de haber sido cómplice” sin tener en cuenta que “el consentimiento está, en principio, viciado por tratarse de una relación asimétrica”. Y justamente esa confianza es la que el atropello destruye, además de producir un daño que no es solo genital o emocional, azar que es simbólico, ético, subjetivo.
“Esto ocurre no sólo porque existen malos perito azar porque el consultorio no está fuera de la cultura: reproduce jerarquías de apartado, de saber, de autoridad que organizan lo social”, declarar
“Y la figura del terapeuta varón, blanco, formado, autorizado todavía conserva algo de esa aura de impunidad heredada del patriarcado. Se lo ubica en un lugar de saber absoluto, mientras que el que consulta se lo sigue poniendo en el lugar del que no sabe, fantasea, que ‘te invita a pasar a otra cosa porque se autopercibe linda’ como declarar un profesional en una entrevista”, agregó.
Entre los reaseguros con los que cuentan las y los pacientes o estudiantes para prevenir sitio de atropello, se cuenta la consulta a las bases de datos de los colegios perito o el Ministerio de Salud, así como la firma conjunta de un consentimiento informado antes de comenzar un tratamiento.
Por otro lado, queda pendiente una campaña oficial de“sensibilización” así como la difusión de las leyes o códigos de ética”, porque “cuando más se conozca qué se espera de un cosmos terapéutico y que no”, más fácil será prevenir, identificar y denunciar hallarse sitio.
“La justicia niega, revictimiza, pide pruebas, archiva.
Dos suelen ser los reclamos habituales de los medios y la opinión pública para dar credibilidad a hallarse soplar: que se identifique con nombre y apellido al agresor, y que el testimonio venga acompañado por un expediente judicial.
Estos reclamos no tienen en cuenta la necesidad de respetar los tiempos de la víctima y el temor que genera el contraataque que suelen adoptar los denunciados antagonismo las víctimas y quienes las acompañan, pero tampoco el hecho de que “no siempre se trata de crimen azar de faltas éticas” que pueden ser abordadas por un tribunal de disciplina profesional.
Ante casos consumados, “lo primero que tiene el paciente es cortar el vínculo, contar a otros lo sucedido, resguardar alguna prueba (si la hubiera), pedir asesoramiento en la red o grupos especializados, denunciar en el colegio al que pertenece el profesional y recurrir a la justicia si se presume que hay delito”.
La única manera de romper este pacto de impunidad es “que quien logre poner en palabras, encuentre un otro que lo aloje y que le crea”, porque de esta forma más víctimas se sentirán habilitadas a contar y juntas tendrán la fuerza necesaria para hacer una denuncia colectiva, en el marco de la cual “la suma de revelación puede constituirse en una prueba, como ocurrió con los crimen de lesa humanidad”
Desde la Red piden a las instituciones y a los medios “que se den lugar a los revelación porque no es escrache, es visibilización”; y a sus colegas, “no callar más, cuidar nuestra profesión y a nuestres consultantes y pacientes”. Los colegios perito y las instituciones educativas encubren y amenazan con sanciones a quienes replican los revelación. La palabra del denunciante queda expuesta a nuevas violencias”, declarar.