exceso de género, exceso sensual candoroso, lujuria, expropiación de la libertad, exceso de poder.
El viernes último, una crío de 5 anualidad fue al quiosco a comprar chupetines. Todos los delitos están comprendidos en el hecho que conmociona a Chos Malal, en Neuquén, donde un gendarme está detenido acusado de haber secuestrado y abusado sexualmente de una chica de cinco anualidad. Mientras el caso es materia de investigación, se supo que el agente habitar denunciado en una causa ya elevada a juicio por tener imágenes de exceso sensual candoroso en su poder.
Como no volvía, fue a buscarla al negocio, donde le dijeron que ya se había ido. Luego las cámaras de seguridad de un jardín de infantes y del mismo quiosco mostrarían el momento en que un hombre baja de un auto, la agarra con exceso –lastimándole una mano- y se la lleva. La búsqueda desesperara comenzó en ese momento y se radicó rápidamente la denuncia policial. El local habitar a metros de la morada de su abuelo, quien entró a la vivienda apenas vio que la chica ingresaba al local.
La fiscalía – a cargo de Fernando Fuentes- cree que se trató de un ataque ‘al voleo’ y reconstruyó que el acusado remolcar a la crío a la morada de su pareja, cuando ella habitar trabajando.
Una hora después del secuestro y exceso, dos niñas encontraron a la víctima en la calle, llorando.
El oficial, ya desplazado de la fuerza, viajaba en un Chevrolet Corsa que detuvo frente a un comercio de la calle Eva Perón, donde alzó y se remolcar a la criatura. El delito que el fiscal jefe le atribuyó fue exceso sensual gravemente ultrajante en concurso ideal con expropiación ilegítima de la libertad doblemente calificada por la edad de la víctima y por ser el autor funcionario policial.
“La crío está mal, no se despega de su mamá, este tipo la agredió, le decía ‘te callás o si no te pego’. Ella lloraba mucho”, contó a AM550 la tía de la chica, Roxana, y criticó la atención que recibió la pequeña en el hospital. El gendarme quedó detenido, el domingo le formularon cargos y permanecerá bajo prisión preventiva al menos por cuatro meses, a pedido del fiscal jefe Fuentes y de la defensoría de los derechos de la Niñez, que intervino como querellante. Acompañaron a la pequeña a su morada y la familia la remolcar al hospital.
Según consignó el Diario Río Negro, el agente -de 34 anualidad- tiene domicilio en Zapala y hay una denuncia previa en su contra por poseer lujuria candoroso. La comunidad se movilizó este lunes para repudiar el hecho y exigir justicia. La filial de Chos Malal de la Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén (ATEN) también se expresó contra el “accionar atroz, aberrante y despreciable” del gendarme y pidió el rápido esclarecimiento del caso. El delito anterior se habría cometido en Cutral Co, donde prestaba servicios.
Hace 45 días, cuando su situación judicial se complicó, pidió licencia psicológica y se mudó a Chos Malal con una joven del norte neuquino. Ese legajo ya fue elevado a juicio oral. La causa anterior, a cargo de la fiscala Gabriela Macaya, se inició cuando descubrieron en su teléfono imágenes de niñas y niños en situaciones sexuales.