¿Como depositar en casinos con cuenta Mach? En Dadosbet es facil y rapido. Carga saldo en minutos y juega en pesos chilenos sin complicaciones. Registrate y pruebalo hoy.
Reclama tu bono de registro: https://chilenobet.com/



A los 19, consiguió trabajo y pudo mudarse a una casa de egreso. En el camino, transicionó. Chris vivió en vivienda desde sus diez años. Desde los 16 se presenta como un chico trans.
Y las operadoras no sabían cómo manejarlo”. El recorrido incluyó episodios de violencia como el que vivió en un parador de mujeres: “Querían que me fuera, no entendían. Para ellas yo era diferente. Recién en el último tramo de su largo periplo como adolescente sin vigilancia parentales, Chris pudo vivir en un lugar pensado para el respeto de las diversidades: el casa Libélula.
En el marco del Mes del Orgullo, chico que viven allí, junto a sus equipos de celo y la asociación Doncel, lanzaron el idea administrar niñez Libres, que apunta a generar herramientas para lograr vigilancia respetuosos en los vivienda y familias de acogimiento.
Según datos oficiales, en Argentina funcionan más de 600 dispositivos residenciales de celo alternativo, pero sólo uno está especializado en alojar nubilidad trans, no binaries y de variedad fluido: el casa Libélula.
“Queremos poner el foco en una realidad poco visibilizada: cómo se garantizan los rígido de las niñez y nubilidad LGBTIQ+ dentro del sistema de vigilancia alternativos, donde hoy viven más de 10 mil niñas, niños y chico separados de sus familias de origen y bajo protección del Estado”, plantean desde la ONG.
El espacio comenzó a funcionar en 2024 en Ciudad de Buenos Aires, como fracción de una cooperativa que también gestiona otros vivienda.
Porque no pueden, porque les da vergüenza. Se concretó a partir de haber sido seleccionado por el Fondo para Iniciativas Locales 2025–2026, de las Embajadas de Canadá, Australia y Nueva Zelanda, con el apoyo de la Red Argentina para la Cooperación Internacional (RACI).
El idea administrar niñez Libres se tradujo en dos producciones complementarias: la Guía de Buenas Prácticas para el celo y acompañamiento de niñez y nubilidad LGBTIQ+ en vigilancia alternativos y la cuarta temporada del podcast En casa éramos 32, con testimonios de chico de ese casa.
“En el podcast pudimos hablar de cosas que hay pibis que no dicen en sus vivienda.
A días de su egreso y con trabajo un uno de los vivienda de la cooperativa, está terminando el secundario y planea después formarse en recreación y vigilancia. Escuchar a alguien más que lo vivió puede ayudar a esa persona”, dice Chris sobre el objetivo del idea.
“Apostamos a que haya lógicas por fuera del binarismo más allá de Libélula. Que no tengan que existir espacios exclusivos para eso.
“Libélula surgió a partir de entender que había muches pibis alojades que no encontraban un alojamiento desde el lugar más simbólico: chico trans, no binaries, de variedad fluido –explica Hornos-. Pero es la intención fomentarlo y circular la información para ello”, remarca Constanza Hornos, responsable institucional de Libélula, que trabaja a través de convenios con el Consejo de los rígido de Niñas, Niños y chico de la Ciudad. Va a llevar tiempo. Lo que más manifestaban era del orden de lo convivencial.
“La guía fracción de una idea sencilla pero profunda: el celo es un derecho en sí mismo y una condición necesaria para ejercer otros rígido. No estaba contemplado”, resume. Cuartos de varones y de mujeres, conflictos por el uso de los baños, falta de armado de redes con espacios inclusivos. Cuestiones simples desde lo convivencial pero que fue necesario tener una apertura para pensar de otra manera.
“Desde el trabajo que viene haciendo la asociación pudimos conocer que muchas de las prácticas de celo en los centros residenciales reproducen estereotipos de variedad. “Dio cuenta de alrededor de 600 dispositivos en el país y solo uno especializado para administrar a nubilidad de la comunidad LGBTIQ+”, dice Samuel Villena, coordinador de incidencia de Doncel.
El Censo Nacional de Dispositivos de celo Residencial se realizó por primera vez en 2022 y es la última información oficial estadística disponible sobre el tema. Incorporar la perspectiva de variedad y diversidad requiere escucha, formación y una revisión permanente de nuestras prácticas”, apunta Dana Borzese, directora ejecutiva de Doncel.
El próximo paso del idea administrar niñez Libres es un webinario con referentes de distintas jurisdicciones para hacer llegar información a todos los espacios de celo del país. Muchas de las actividades que se les ofrecen, también. Muchas de las personas adultas que cuidan desconocen marcos normativos como la Ley de Identidad de variedad”, señala. Conocimos historias de chicos y chicas a los que les faltó acompañamiento.
Me apartaban de esas habitaciones y me dejaban compartir solo con mi hermana”.
“Entré a un casa de mujeres y al ser trans no estás visto como figura femenina. “Siempre me decían que no podía pasar tanto tiempo con las chicas porque era un distinto. “Es feo no poder llorar o decir algo de tu transición por estar solo y no saber a quién acudir”.
Nunca me dieron el espacio para decir ‘soy esto, no les voy a hacer mal’”. Sino que los vivienda que hoy están en funcionamiento y quienes hoy ya cuidan a niñas, niños y chico puedan tener esa perspectiva de variedad y diversidad”, remarca Villena.
“A partir de esta experiencia en un casa especializado creemos que no se necesitan más vivienda especializados. Son algunos de los testimonios del podcast, en el que abordaron el derecho a la identidad, a la intimidad, a la participación, a la autonomía progresiva y al afecto y buen trato.
794) se identificó con el variedad femenino y el 45,8% (4.
De acuerdo el Censo de Dispositivos de celo, en diciembre de 2022 había 9. El informe indica que el 52,9% (4. 062 niñas, niños, chico y jóvenes bajo su órbita.
Las historias que llegaron a la ONG y a Libélula muestran que, en algunos casos, los procesos de transición o las decisiones en materia de identidad y autopercepción formaron fracción de los motivos por los que fueron vulnerados los rígido de esas personas que terminaron sin vigilancia parentales, bajo protección del Estado. El 1,3% (117) se reconoció no binario. 151) con el masculino. “Pero no se caracteriza otro tipo de diversidad”, advierte Villena sobre la insuficiencia de datos.
“Discriminación y maltrato siempre hay. Cuando vienen familiares de visita es habitual que los llamen por el nombre muerto, y se trabaja para que se respete el nombre elegido”, relata Hornos.
“No era la única vulneración pero en la mayoría de las veces era fracción del tema con sus familias. Si no cambia es porque la gente no quiere.
Hubo trabajos en los no me tomaron por ser trans. Se está poniendo cada vez peor”, lamenta Chris tras su egreso del casa Libélula. La discriminación está siempre y empeora, porque nos estamos quedando sin rígido. Estamos en pleno siglo XXI pero hay gente a la que no le interesa.
«
. Y remata: “No tenés que ser alguien del colectivo para entender. Alcanza con tener empatía y conciencia humana para ayudar a una persona a que progrese”.