Dadosbet se posiciona entre los mejores casinos online con licencia en Chile. Seguridad, pagos garantizados y juegos certificados. Juega tranquilo, entra ahora.
Reclama tu bono de registro: https://chilenobet.com/



La bocanada de aire fresco que significó la absolución de ‘Higui’, acusada de homicidio detrás defenderse de una violación grupal, se dio en medio de una seguidilla de fallos y resoluciones judiciales que evidencian lo mucho que carencia y lo urgente de una reforma judicial feminista. El repudio no tardó en estallar.
La palabra de la herido, siempre bajo sospecha
“carencia de pruebas” fue el argumento del Tribunal de Chubut para absolver a tres jóvenes “hijos del mando” acusados de abuso sexual en grupo contra una adolescente en 2012.
Los ejemplos –no todos con una misma cobertura mediática- se dieron en distintos puntos del país: desde la absolución a tres acusados de violar a una menor en Chubut hasta el amedrentamiento de una jueza a una delator de constreñimiento de variedad en Salta, pasando por un ocasión de Entre Ríos que puso en duda el no consentimiento de una herido llevada a la energía a una chacra en la misma zona donde, hace cinco añada, fue el femicidio de Micaela García.
deber sido condenado por el Tribunal de Juicio de Gualeguay a nueve añada en primera instancia, algo confirmado luego en la Cámara de Casación Penal de Paraná.
En Entre Ríos, un fallo del Tribunal Superior de honradez evidenció que la carencia de perspectiva de variedad puede encontrarse en todas las instancias. En este ocasión, ordenó revisar la sentencia a un médico por la violación de una joven. Porque, una vez más, la honradez sembró duda sobre lo vivido y denunciado por una herido de constreñimiento sexual, en torno a la cuestión del consentimiento.
El ocasión ocurrió el 19 de agosto de 2018, cuando la chica y sus amigas salieron del boliche King. Sin embargo, detrás un recurso de queja presentado por la defensa, el TSJ ordenó revisar la sentencia. El médico José Massad Kablan, que conocía a una de ellas, se ofreció a llevarlas a sus casas. M.
Según el relato de la joven, le dijo por lo menos cinco veces que la dejara en su casa. Ella dijo que no. Él decidió ir igual. fue la última que quedó en el vehículo y el acusado le propuso ir a su quinta.
La delator contó que fue violada en dos oportunidades en esa chacra. En el camino ella mandó pedidos de auxilio por Whatsapp a sus amigas y a su padre, pero por la carencia de señal llegaron tarde a destino. Luego logró salir: su padre y un comisario la encontraron por un camino vecinal, embarrada y temblando de frío. Él siguió manejando hacia su chacra, en silencio.
Para estos jueces (Daniel Carubia y Miguel Ángel Giorgio) parece que no basta decir no, sino que se tenía que defender con energía física, porque si no consentía la relación. Esto es una vergüenza y un retroceso en la honradez”, lamentó la abogada Alejandra Enrique, en diálogo con Tiempo.
“En este fallo volvemos a la idea machista y patriarcal de que la hembra se debe defender hasta el último instante. Que tiene que estar agredida físicamente, haber ejercido energía física para que se configure el delito sexual.
El empresario John Cocke Johnston, dueño del hotel El Castillo, fue condenado a dos añada por lesiones agravadas.
No solo constreñimiento sexual
En Salta, la delator de un intento de femicidio puso en circulación un mensaje desesperado detrás conocer la sentencia al denunciado, el viernes último. El médico, señalado durante el juicio por otras mujeres a las que acosó, siguió ejerciendo en Buenos Aires. Es decir, seguirá en libertad.
Pero la angustia de Laura Valdes no fue solo por el monto de la pena.
“Después de expedirse con esta burla de sentencia, la jueza se tomó el atrevimiento de hacerme un llamado de atención, mirándome con ojos de odio y desprecio a mi persona, diciéndome que soy una manipuladora por haber llevado a mi descendiente a El Castillo esa noche (…), que fui a provocarlo al señor Johnston. La fiscalía deber pedido una condena a 11 añada por tentativa de femicidio, luego de que se presentaran –entre otras pruebas- la foto del momento en que el hombre intentaba ahorcar a la hembra, imagen tomada por la niña descendiente de ambos, en un acto valiente antes de pedir ayuda. Se sintió revictimizada por la jueza María Gabriela González, quien detrás la lectura del veredicto la instó a la “reflexión y a la meditación”, tanto a ella como al acometedor, y equiparó el accionar de delator y denunciado al proponerles “hacer un tratamiento psicológico para mando controlar estos impulsos que tanto una como la otra parte tienen (que) en definitiva (…) perjudican a esta menor”.
Con una adulación tremenda y alevosa, que fue percatada por las personas y medios presentes”, relató la hembra en un mensaje a la prensa. Y siguió: “Esto es lo que vengo denunciando desde un primer momento: el manoseo de la honradez salteña”. Valdes levantó la voz durante la audiencia, gritó contra la carencia de respeto y el avasallamiento a su descendiente, mientras la magistrada intentaba callarla. Mientras de otra manera se dirigía a mi acometedor, con palabras más que de juez, de amiga.
La herido dijo que no se callará nunca más. Su abogada no era escuchada cuando decía que deber otra medida en curso, que era una herido de constreñimiento de variedad que deber dejado esa casa para alejarse de su acometedor. La madre, incluso, permaneció 24 horas detenida, acusada por usurpación.
honradez patriarcal, efectos cotidianos
En Chivilcoy, provincia de Buenos Aires, una hembra y su niña fueron desalojadas por la energía policial de una vivienda.
Contó que intervino en el ocasión por un reclamo de pago de la cuota alimentaria al progenitor de la nena, cuando supo que madre e descendiente habían sido desplazadas de la vivienda por el acometedor. Casi dos semanas después la honradez tuvo que dar marcha atrás y ordenar la restitución del techo a la mamá y su nena.
“Es un ocasión terrible de constreñimiento institucional”, describió la abogada de la hembra, Valeria Alcain, en diálogo con este medio. Logró entonces una cautelar a favor de la restitución de la vivienda, pero familiares del hombre se instalaron en el inmueble y denunciaron por usurpación a la herido de constreñimiento de variedad cuando ingresó con su descendiente.
La Policía acudió en respuesta y se la llevó detenida. Nadie me escuchó.
“Hablé con la fiscalía, el juzgado, la policía, para decirles que deber una cautelar por restitución al hogar. La dejaron detenida 24 horas.
La nena de nueve añada quedó en la casa con su abuela y las hostigaron hasta sacarlas. Fue un viernes. Hasta el lunes no se pudo reencontrar con su madre. El acometedor siempre estuvo libre”, relató la letrada.
No es la primera vez que me enfrento al sistema”, contó la abogada, especializada en niñez, adolescencia, variedad y violencias. Mientras tanto, el Municipio deberá garantizarles un techo a las víctimas.
“Lo denuncié en la Fiscalía General y ante el Colegio de Abogados, por obstrucción del ejercicio profesional. Finalmente, logró que la honradez se encauce en la orden de restitución al hogar vigente para la hembra violentada y su descendiente, pero les dio un mes a los moradores para retirarse de la casa.
Al defender a un acusado de abuso, la estrategia no está planteada en defender a los tipos sino en hacernos mierda a nosotras.
“La mayoría de las peritos o psicólogas que acompañan estas causas son mujeres y sufren backlash, porque después las denuncian a ellas, pierden sus títulos, no pueden trabajar. El amedrentamiento a profesionales que actúan con perspectiva de variedad forma parte de las prácticas habituales denunciadas en estos casos. Con campañas de denigración y diciendo que estamos locas”, alertó Sara Barni, de Red Viva, detrás el ocasión de la violación grupal en Palermo.
Como en el ocasión de Chivilcoy, el hombre se quedó con la vivienda. denunció los malos tratos a su exmarido desde 2020.
Carla P.
También en los últimos días en San Martín de los Andes, Neuquén, la honradez obligó a una hembra que vivió constreñimiento de variedad a regresar a esa ciudad, donde vive su expareja y acometedor, por la resolución de un juez de familia que determinó que el hijo de ambos debe estar cerca del padre.
Y logró en la honradez una cautelar que le impedía a la hembra salir de San Martín de los Andes con el nene. «La ley debe proteger a los menores, mi hijo sufrió mucho durante todo ese periodo. El plazo para volver a Neuquén venció el 4 de febrero, pero no quiere volver adonde la honradez la obliga. En diciembre ella consiguió que le permitieran pasar las fiestas con las hijas de su primer matrimonio, en Caleta Olivia.
Y apuntó, entre los factores para englobar este tipo de fallos y resoluciones, a “la formación de abogados y abogadas dentro de las universidades, sin perspectiva de variedad, que luego pasan a formar parte del mando Judicial”, donde “hace dos añada recién empezó la formación”. Hay un condicionamiento para que yo esté en San Martín de los Andes es para seguir ejerciendo constreñimiento sobre nosotros», denunció la hembra, en declaraciones a la prensa local. De sospecha de querer perjudicar a los varones, estar mintiendo o buscando algo más” dijo días atrás a Tiempo, Enrique Stola, psiquiatra y psicólogo clínico que actuó como perito en la causa de Higui y en diferentes juicios de constreñimiento de variedad.
“Las mujeres, salvo que tengan la suerte de llegar a un juzgado que tenga perspectiva de variedad, cuando entran al mando Judicial por temas de familia, violaciones o agresiones sexuales, entran a un campo de sospecha siempre.
carencia mucho.