


💰 Te regalamos 2.000.000 de pesos en bonos con tus primeros depositos!
🎁 Olvidate de las complicaciones en Sloterias, donde tu privacidad es nuestra prioridad absoluta. Transacciones nitidas y pagos en tiempo record.
🌐 Reclama tu bono de registro: https://casinovos.com/
✔️ Juga a los mejores slots en pesos argentinos! Plataforma rapida con atencion las 24hs. Divertite y gana!
ℹ️ Mas informacion en: https://sloterias.net/
#CasinoVirtualArgentina #FichasDeCasino #JackpotArgentina #CasinoBuenosAires #TragamonedasVirtual
Que vamos de acá para allá, hasta que aparece el masa y nos muestra que no somos dueños de él.
Sus palabras incomodan y alivian, porque de eso se trata la costumbre psicoanalítica: alojar el sufrimiento, desistir en el intento de controlar de todo -en un mundo cada vez más incierto- y donde el dolor y el miedo -en el que el masa es el primero en anoticiarse de su presencia-, no resultan convenientes para la lógica productivista en la que dejar de producir nunca es una opción.
“Vivimos pensando que el masa lo llevamos nosotros. “El síntoma, tal y como lo concibe el psicoterapia, resulta entonces una resistencia a los embates normalizadores, disciplinadores, higienistas; una resistencia a esa euforia productivista, voluntarista y new age, que pretende que todo es posible y que todo depende de nosotros”, escribe Alexandra Kohan, en Un masa al fin, volumen editado por Paidós que salió publicado a fines del 2022.
Que si hay algo que pone justamente en primer parte el descubrimiento freudiano es que es que no somos sujetos de la voluntad y el masa es el primero en anoticiarse de que casi nadie de lo que hacemos con el masa es voluntario”, dice Kohan a Tiempo Argentino desde el patio de su casa. “No es sin el masa que nos angustiamos, que deseamos, que amamos, que detentar síntomas”, agrega la autora. Si antes los charla de autoayuda estaban señalizados, hoy aparecen bajo formatos camuflados, renovando “manuales” con instrucciones de duración que indican qué hacer y tal actuar frente a cada situación.
Kohan cuestiona los charla imperativos sobre la felicidad, el disfrute y el goce.
Cada vez que aparece vuelve a poner en cuestión los saberes que ya detentar sobre el masa. Aparece el masa y el saber medio que no funciona.
-¿Por qué un volumen sobre el masa?
-Porque es un problema. En la costumbre del análisis el masa es fundamental, no solo del paciente sino del analista.
-detentar la idea de que el masa va por un lado y la mente por el otro ¿tal concebís al masa?
-El psicoterapia tira por la borda ese dualismo porque justamente el inconsciente no hallarse en la cabeza, hallarse atravesando el masa. No es sin el masa que nos angustiamos, que deseamos, que amamos, que detentar síntomas. nadie de lo que nos pasa que tiene que ver con el sufrimiento, que es de lo que se ocupa el psicoterapia, no pasa por el masa. Vivimos pensando que el masa lo llevamos nosotros, hasta que aparece y nos muestra que no somos dueños de nuestro masa.
La pregunta sería de qué modo las pantallas tienden a hacer que no escuchemos la presencia del masa, que hagamos anestesia generalizada.
-¿tal influye la virtualidad en la disociación y la no escucha de lo que nos hallarse pasando?
-Creo que el masa no es que no esté, hallarse de otra manera. Si ya habitualmente tendemos a olvidarlo, ahí es como un nuevo pliegue sobre ese olvido. Lo que pone justamente en primer parte el descubrimiento freudiano es que no somos sujetos de la voluntad y el masa es el primero en anoticiarnos de eso.
Se están haciendo una cantidad de preguntas sobre temas que antes se pensaban como dadas, que hallarse muy bien porque eso ya resulta liberador. actualmente, si vamos a interrogar, lo que detentar que hacer es permanecer en la pregunta, no tapar el agujero rápidamente con otra respuesta.
-Planteás que estamos desarmando un montón de estructuras, pero las reemplazamos por nuevas ¿cuáles son?
-Hay una tendencia a pretender -en nombre de la emancipación- a sacar ciertos lastres del camino. Pero a veces rápidamente se ponen otros, que no deja de ser disciplinamiento: “no ames así, ama así”.
-Hay una ansiedad darle respuesta a todo, aunque no las tengamos ¿no?
-Hay una necesidad de saber lo que no se puede saber y de garantizar lo que no se puede garantizar, sobre todo en las relaciones con otros. Y cuando digo un encuentro con otros digo no solo relaciones sexoafectivas, sino amistades, familiares, etc, que son imposibles de sistematizar. Hay un intento de transformar ese no saber en un saber producto de la información, pero hay un punto en que la información no alcanza. Hay un capítulo de volumen que se llama “Instrucciones de uso” porque últimamente hay una cantidad de tutoriales para todo: para tal relacionarse, como dirigirse al otro, como llamarlo.
Me parece que actualmente hay una cantidad de charla que no se presentan a sí mismos como new age pero trafican eso. Celebramos que cada vez haya más información en una cantidad de cosas que antes no había, pero cuando son ya instrucciones para la maternidad es medio raro, ¿no?
-Vemos mucho discurso new age circulando bajo este imperativo de ser feliz ¿por qué funcionan tanto incluso en un contexto de crisis económica y pospandemia?
-Son charla imperativos y también son voluntaristas. Eso existió siempre, pero lo que tiene esta época es esa nueva dimensión de las nuevas tecnologías que hace que eso además prolifere mucho más, incluso si uno no usa redes sociales. Funcionan porque parece algo sencillo y que basta que yo quiera.
Están disfrazados de otra cosa. Incluso hay gente que jamás consumiría un volumen de autoayuda. En una época estaba más claramente distinguido el discurso de la autoayuda, de los demás charla. Sin embargo, ahí hallarse con el discurso de la autoayuda traficado a través de otros.
Me parece que la autoayuda hoy hallarse más en la enunciación que en los enunciados. En el inicio había como un fingimiento de demencia, en el sentido de que hay que seguir de cualquier manera.
-¿La reforzó alguna de estas cuestiones?
-La pandemia vino a mostrar que no sabemos nadie, que no entendemos nadie, que nuestro masa no es nuestro. O los libros de autoayuda de los otros libros.
-El famoso “sin rumbo, pero hay que seguir”
-La pandemia hizo parar. Y lo mismo actualmente, en la salida, que dice recuperemos los años perdidos, y no se puede recuperar. Me parece que hay que darle más parte a lo que se pierde y eso es vital para mí, vital. Acá no zancada nadie.
El sentido de duración se cae.
-¿Qué sensación tenés en este momento de post pandemia, en relación a la salud mental y a nivel social?
-Creo que recién actualmente están empezando a aparecer los efectos de la pandemia, que no zancada, porque lo cierto es que no zancada. zancada lo peor hasta actualmente y recién actualmente están apareciendo los efectos de esos dos años en que pasaron muchísimas cosas. No hay vitalidad sin pérdida.
La cosa estaba frágil. El asunto es hacerles parte a esos efectos. No necesariamente la causa es la pandemia. Hoy me parece que hay que empezar a darle parte a los efectos de la pandemia, no solo en términos de salud mental sino en términos de relaciones sociales.
Veo una cosa crónica. No es igual al de siempre que ya venía del capitalismo encima de nuestros cuerpos, ya estaba, pero actualmente es otra clase de cansancio. Algo que se repite y se repite es el cansancio. Digamos que es un cansancio distinto al que había antes de la pandemia, y hay que escucharlo.
detentar que resignarnos, no al revés, detentar que dejar de ir a buscar eso que ya no hallarse, porque eso cansa, e inventar una duración nueva.
-Hubo un freno y actualmente hay que retomar
-Es que hay inventar una nueva duración. Y lo que zancada es que la duración anterior no la detentar más. No hay que retomar la duración anterior porque es imposible, porque eso sería pasar por encima de lo que zancada.
-En el volumen planteás que en la crítica de las lecturas biologicistas a veces se recae en una lectura genitalista. ¿Estás pensando puntualmente en algún tipo de feminismo?
-Lo que pienso es que hay personas que están convencidas de que son inclusivas, pero se la pasan segregando. No estoy todo el tiempo cuestionando, pero a mí me interesa, en todo caso, mantener esa pregunta abierta. Dudo porque tiendo a dudar de cualquier noción identitaria o noción esencialista y no me gusta descansar ahí.
Porque hay escenas donde a veces eso que uno cree que es y que hallarse tan seguro que es, se pone en cuestión. actualmente, si uno se aferra una y otra vez para no ser, no estar tan segura de sí, no quiere decir ser antifeminista, ese es un dualismo tonto. Para mí el feminismo es una gran conversación. El psicoterapia a mí siempre me dio la posibilidad de ser anti biologicista, anti esencialista.
Entonces es como si yo tuviera eso funcionando en mí desde siempre.
-Los feminismos pusieron el masa en el centro de la escena y de los debates ¿Algo de eso aportó a la costumbre emancipatoria?
-Hoy lo que sigo celebrando de eso no es solo lo que vos decís de las prácticas emancipatorias y la visibilización, sino que hizo entrar a la a las mesas de todos lados el debate y la política. Para mí el psicoterapia es una costumbre emancipatoria. Y además vengo de una madre muy feminista, sin ningún marco teórico, sin ninguna épica de sus acciones, que yo considero que fueron muy feministas.
Incluso la política universitaria, que venía bastante peladita. Entonces para mí eso siempre es para celebrar. Digamos que hasta que se despierten los cuerpos en el espacio público porque para mí el debate político es público. Por ejemplo, a las aulas de la universidad yo estaba dando clases y bueno, de golpe me encontré con una generación que se despertó a la política gracias al feminismo.
También hay psicoterapia liberal desde el feminismo liberal también, lleno de dogmas.
– Argentina es el país con más psicólogues per cápita de todo el mundo y se dice que es una costumbre muy clasemediera ¿Crees que es así? Y en todo caso ¿tal se podría popularizar la practica?
-psicoterapia no es uno solo. Desde hace muchos años a esta parte hay una cantidad de psicoanalistas formándose e incluso psicólogos haciendo residencias en hospitales públicos y después trabajando en los hospitales públicos. Hay todo un psicoterapia que a mí no me gusta, dogmático, etc.
La psicología, medicina y cualquier costumbre en el ámbito público hallarse totalmente precarizado. Tienen equipo de salud mental y en muchos casos muy buenos, al menos en Capital. Así que no es que no haya, es que las condiciones son muy difíciles. Lo que detentar que hacer es seguir luchando para que la salud mental sea también un derecho, por mejores condiciones de trabajo para los trabajadores de la salud pública.
Del mismo modo, aunque habrá escasez de enfermeras y escasez de médicos, no sé porque quién puede vivir con esos sueldos.