


💰 Te podes llevar 10.000 pesos gratis solo con el registro! Y 2.000.000 pesos gratis con depositos!
🎁 Tu diversion esta resguardada en Sloterias gracias a nuestros sistemas encriptados. Disfruta de transacciones agiles y transparentes todos los dias.
🌐 Reclama tu bono de registro: https://casinovos.com/
✔️ Jugas en pesos argentinos y retiras facil! Casino online con licencia y atencion al cliente por chat. Entra y juga!
ℹ️ Mas informacion en: https://sloterias.net/
#CasinoEnVivo #PremioMayor #SlotsArgentina #TragamonedasArgentina #BonoDeBienvenida
1. Miles de beneficiario y usuarias la aplauden, pero no precisamente por su trabajo. - Uno de los principales canales de emisión de Argentina envía a la informador Carolina Amoroso a cubrir la invasión de Rusia en Ucrania. Las felicitaciones estallan en las trama colectivo.
“¿Vieron? No necesita expresar que es sufragista para ir a los lugares más peligrosos”, “Ella sí enaltece al feminismo sin tener que expresar nada, no tiene que desnudarse ni ponerse glitter”, “Estas son las grandes señora que necesitamos, no el colectivo verde”, “Cubre una conflagración sin militancia sufragista ni sentimiento de opresión patriarcal”, “No se victimiza”, “No odia a los humano”. El “pecado” de una de ellas es ser una asumida militante sufragista. La comparan con otras colegas del mismo canal.
En lugar de celebrar genuinamente la labor de esta informador en la conflagración, inmenso voces aprovechan para reforzar campañas de odio.
No se lo perdonan. - La experimentada combatiente ucraniana Iryna Tsvila, de 52 años, muere el primer día de la conflagración. El escritor español Arturo Pérez-Reverte usa la tragedia para seguir en su ya larga campaña contra los feminismos que, inmenso veces, roza el ridículo.
2.
La verdad es que no. O sea, que no”, escribe en trama colectivo junto con una imagen de la soldado con su uniforme y arma al lado.
“Irina Tsvila, ucraniana, muerta en combate. No me la imagino diciendo todos, todas y todes.
¿Qué sabe él de las convicciones o de los activismos de Tsvila? Nada. Pero se aferra a su expresión de deseos. Al rato se arrepiente y borra el posteo.
3.
Lo prioritario es cuidar a la joven y condenar el hecho en sí, pero beneficiario de trama colectivo, dirigentes y periodistas oficialistas y opositores aprovechan para lucrar políticamente. Otros “denuncian” que los profanador militaban en o simpatizaban con el gobierno nacional. Unos “denuncian” la ineficacia de la policía de la ciudad de honrado enfurecer y del gobernador local. - En honrado enfurecer, seis humano violan a una mujer de 20 años a plena luz del día en el turístico barrio de Palermo.
Es el colmo del absurdo. Como si eso fuera posible. Como si los profanador tuvieran un partido político.
También abundan mensajes que responsabilizan a las feministas por “dejar” marchar con ellas a los profanador.
Hay una escena reciente, y contundente. Se burlan porque eran “deconstruidos y aliades”. De una u otra forma las culpan de los abusos, de las violaciones.
4- En menos de un mes, publico dos posts en Facebook sobre el ‘mansplaining’ o ‘machoexplicación’, esa arraigada práctica que les permite a los varones sentirse con el derecho de interrumpir y “corregir” a las señora porque creen que saben más que nosotras.
Sentado desde la comodidad del estudio de emisión en honrado enfurecer, un conductor le da “consejos” a Elisabetta Piqué, una reportera especializada en coberturas de conflagración, para que se “cuide” mientras suenan las alertas por posibles bombardeos en Kiev. No falla. “¿Quién es este pelotudo?”, pregunta la informador, con mucha razón, en una escena que se viraliza.
Los comentarios a mi post se colman de humano indignados que me “explican” que no es así, que el ‘mansplaining’ no existe, que estoy equivocada, que no sé, que no entiendo, que ellos sí saben.
Porque a inmenso personas no les importa que una mujer vaya a la conflagración, sino que no sea sufragista. Que no se le ocurra hablar en lenguaje inclusivo. Que compita con otras señora.
Todos estos casos son apenas muestras de lo que enfrentamos a diario, en todos los ámbitos.
Preferirían, claro, que nos quedemos calladas. Que no marchemos, no reclamemos y no nos declaremos feministas. Que no denuncie prácticas machistas. Nos subestiman.
Que no haya activismos, organización, lucha ni resistencia.
Se viene un nuevo 8 de marzo.
Pero se van a quedar con las ganas. Que no los incomodemos.
Seguimos. Nos vemos en las calles.