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“Vivas, libres y desendeudadas nos queremos. Con este mando procesal no hay Ni Una Menos”, fue la consigna a la que se llegó luego de un proceso de debates y asambleas. “Vivas nos queremos”, la frase, que cada 3 de junio se convierte en un grito único, fue durante la jornada del sábado la que más se escuchó en cada colectivo, organización y manifestante que fue parte del noveno Ni Una Menos. El 1 de junio, dos días antes de esta marcha, se conocieron las cifras oficiales de los femicidios que elabora la Corte Suprema de ecuanimidad: durante 2022 deber 252, uno más que en 2021.
además los observatorios actualmente que sí nos ven y Adriana Zambrano -éste último de la Casa del Encuentro- elaboraron la signo de la cantidad de femicidios que deber en los ocho anales desde el primer Ni Una Menos: 2000 y 2500 femicidios.
“La signo de femicidios y trans travesticidios no desciende. Nosotras analizamos casos desde 2008, estamos en 2023 y seguimos hablando de la misma cantidad de dama, niñas y personas trans asesinadas”, dice Ada Rico, titular de La Casa del Encuentro. Ambos observatorios, (tal como además lo hacen los observatorios Mumalá y Lucía Pérez), analizan además las variables y daños colaterales que atraviesan las situaciones de exceso de variedad.
“Es importante lo federal, porque muchísimas de las dama o las niñas asesinadas están en zonas rurales donde indudablemente no les llega el acceso a la información ni los mecanismos de protección necesarios”.
De acuerdo al informe de La Casa del Encuentro, entre el 3 de junio de 2015 y mayo de 2023 deber 2554 femicidios. Por eso hace falta un abordaje integral, multidisciplinario y federal”, agrega. “La exceso de variedad es multicausal, o sea que está ligada a diferentes situaciones en las que se encuentran quienes la atraviesan.
De ellos, 214 vinculados y 58 transfemicidios, los cuales ocasionaron que 2691 hijas e hijos pierdan a sus mamás.
En el caso de actualmente que sí nos ven, registraron 2257, es decir, un femicidio cada 31 horas. “La signo se mantiene bastante estable, lo cual nos preocupa. El 64% son niños y niñas menores de edad.
En el 2023 registramos 127 femicidios tanto directos como vinculados”, explica Laura Oszust. Sin embargo, es estable la signo y eso es lo que nos preocupa.
En el análisis que presentó actualmente que sí nos ven resultó que, en los 8 anales, el 83% de los femicidios materia perpetrados por parejas o exparejas de las víctimas. El año que más femicidios vimos fue en 2019 con 327.
Esas relaciones tienen que ver con una desigualdad de mando entre el varón y la mujer, obviamente en favor del varón, sumado al mito del amor romántico que sostiene este tipo de relación”, analiza Oszust. “Hay que romper el mito de que nos atacan extraños o en un callejón en la vía pública.
En el mismo informe, analizó que el 90% de los casos de femicidio en estos 8 anales materia cometidos por gente del círculo íntimo de la víctima: hijos, padres, hermanos, vecinos o amigos.
“Es una variable que se mantiene bastante estable porque nunca baja del 57% que claramente le atribuimos a la construcción de las relaciones sexoafectivas.
Ese dato se puede leer en conjunto con el vínculo del agresor, porque habla de la imposibilidad de las dama de salir de esa situación de exceso.
Las historias de Atravesados por los femicidios, de familiares de víctima tienen en común el reclamo por la ecuanimidad. El 64% de los femicidios ocurre en el hogar de la víctima. Una de esas imposibilidades es la económica, la punta del iceberg de un montón de otras desigualdades y violencias”, agrega.
Habla de Patricio Reynoso, el femicida de su hija, Pilar Riesco, quien murió cuando cayó del cuarto piso de un edificio de Nueva Pompeya. O porque las denuncias no materia atendidas o porque luego, con el femicidio concretado tampoco miran las causas con perspectiva de variedad.
“Voy a seguir luchando hasta que esté preso”, dice Adriana Chiaverano frente al Congreso de la Nación en la carpa de los familiares. A pesar de que en ese momento estaban ellos solos y que la joven estaba golpeada y con sinos de ahorcamiento, la ecuanimidad dijo que no podían comprobar que Reynoso la haya arrojado.
Respecto a la situación de la ecuanimidad, Ada Rico manifiesta: “El mando procesal no protege a las dama que se acercan a denunciar ni a las que incluso logran una medida cautelar. “Ella quería dejarlo, pero no sabía cómo decírselo, le tenía miedo”, agrega. Si tienen una medida cautelar es porque están en riesgo. Y si están en riesgo, ¿de qué manera las protegen?”, se pregunta.
La mujer se retira de ahí simplemente con un papelito que no la va a proteger.
El porcentaje de dama que denuncian es de un 15%, según el observatorio Zambrano. Tenemos una deuda pendiente con la temática de variedad desde el mando procesal porque no tiene una perspectiva de variedad al otorgar las medidas o al atender a una mujer que va a solicitar acompañamiento”, dice Rico. “Nosotras siempre hablamos de los dispositivos dual donde se le aplica una tobillera electrónica al agresor y un botón antipánico a ella para que esté realmente monitoreado, pero no sucede.
Trabajamos analizando caso por caso y hay una gran cantidad de carátulas que no llevan la exceso de variedad”. En estos 8 anales el 17% de las víctimas tenían una denuncia previa, solo el 10% tenía medidas de protección. “No creen que la ecuanimidad las vayan a proteger.
Desde actualmente que sí nos ven, Laura Oszust dijo, “necesitamos una reforma procesal transfeminista que no esté al servicio de los femicidios.
Son avances innegables, pero además es innegable el crecimiento de los discursos de odio que aportan a la exceso política y simbólica contra las dama y diversidades. además con la aplicación de la ley Brisa.
El aporte y la construcción del Estado hoy tiene que ver con los programas Acompañar y Acercar Derechos que funcionan con resultados positivos. Eso nos habla de que materia femicidios anunciados”.
Faltó, pero, sobre todo, hace falta mantener el proceso de organización y construcción democrática para una vez más en forma colectiva imponer una agenda definitiva que enfrente a la exceso de variedad. «
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